¡Bienvenida a casa, Carlota!

Podría haber sido un día más. Un viernes cualquiera en el que unas niñas jugaban a ser mayores. Un verano más de un año entre tantos que con el tiempo se convertiría en un bonito recuerdo. Unas vacaciones perfectas que rememorar en la madurez con una sonrisa en la cara.
Podría haber sido ese día, pero no lo fue.